Metro de Oslo

El metro o T-Bain de Oslo es la opción más recomendable para atravesar la ciudad en poco tiempo. Cuenta con 6 líneas y más de 150 estaciones

Líneas

Las seis líneas están identificadas por números y colores:

  • Línea 1 (lila): Es la más extensa y os permitirá llegar a la pista de salto de esquí Holmenkollen, el Teatro Nacional y el barrio multicultural de Grønland.
  • Línea 2 (naranja): Comunica Østerås con Ellingsrudåsen y su principal parada es Tøyen, cerca del Museo de Munch.
  • Línea 3 (verde): Atraviesa Oslo de norte a sur y os podrá llevar hasta el estadio de fútbol Ulleval Stadion.
  • Línea 4 (azul oscuro): Prácticamente paralela a la línea 3, la línea 4 comunica Ringen con Bergkrystallen.
  • Línea 5 (amarillo): Nace en Vestli, al noreste de Oslo y llega hasta el centro de la ciudad.
  • Línea 6 (azul claro): Aunque realiza el recorrido más corto, es muy útil para llegar a la zona suroeste de Oslo.
  • Tarifas

El precio de los billetes varía en función de la distancia que se recorra. El precio medio de un trayecto suelen ser 35 NOK. Además, la red de metro, tranvía y autobús está gestionada por la misma empresa, por lo que pagaréis por un billete único que podréis utilizar en cualquiera de estos transportes.

Existen billetes sencillos, billetes válidos 24 horas (105 NOK) y billetes de 7 o 30 días consecutivos (249 y 736 NOK, respectivamente).

Horario y frecuencia

Dependiendo de la línea, el metro empieza a funcionar entre las 5:30 y las 6:00 de la mañana hasta casi las 00:00 horas.

De lunes a viernes la frecuencia del metro de Oslo es de unos diez minutos hasta las 21:00 horas. A partir de ese momento y durante los fines de semana, la frecuencia es de aproximadamente treinta minutos.

¿Dónde comprar los billetes?

Podéis adquirir los billetes en las máquinas de las estaciones de metro (reconocibles por su T dentro de un círculo), en puntos de información turística y en supermercados como Narvesen, Deli de Luca o 7-Eleven.

Consejo

No tiréis el billete hasta que no hayáis terminado el trayecto, hay revisores en los vagones que podrían pedíroslo.